Superar una pérdida


Sanando la Pérdida: Un nuevo camino para el corazón


Todos hemos experimentado algún tipo de pérdida. Tal vez perdiste a un ser querido, una mascota o algo que amabas con todo tu corazón. Entiendo ese dolor profundo que, por momentos, parece insuperable.


¿CÓMO ES POSIBLE QUE AQUELLO QUE TANTO AMABAS SE HAYA ESFUMADO SIN PREVIO AVISO?


Hoy quiero invitarte a explorar un camino diferente frente a la pérdida.


Honrar el dolor para sanar


Lo primero y más importante es preguntarte con honestidad: ¿Todavía duele con la misma intensidad?


El vaso necesita estar vacío para poder llenarse de algo nuevo. Si aún sientes ese dolor, permítete vivirlo, llóralo, abrázalo… pero también dale un espacio para despedirse. No podemos seguir sufriendo en esta hermosa experiencia llamada vida. Es momento de sanar.


Mi historia: La pérdida de mi padre


También tuve una pérdida. Perdí a mi padre de la manera más cruel que puedas imaginar. Me dolió infinitamente no saber qué había pasado con él. No había un cuerpo, ni una tumba donde pudiera llorar su ausencia.


Hasta que un día ocurrió lo inesperado: su cuerpo apareció exactamente dos años después, en la misma fecha. Ese momento marcó un antes y un después en mi vida.


No sé si crees en Dios, en el universo o en la vida misma, pero a mí me gusta pensar que Dios existe. Y si no crees, simplemente cambia la palabra por aquello en lo que tú creas.


Ese día, Dios me habló de una manera especial. Quizá algún día te cuente más, pero lo más importante que me enseñó fue esto:


"El ser humano entrega su cuerpo físico en la Tierra, pero no somos solo un cuerpo. Somos energía.


Pude ver a mi padre en ese momento, mientras su cuerpo físico era enterrado. Pero él no estaba ahí. Estaba a mi lado, en forma de una luz azul, como la llama de un encendedor.


Todo su ser era de ese tono azul brillante, y podía moverse a donde quisiera. Me miró y me dijo:


"Eso no soy yo. Yo estoy aquí.


Ese instante cambió mi visión sobre la muerte. Dejé de llorarle y empecé a recordarlo con amor, con gratitud y con la certeza de que sigue aquí, en alguna parte, aunque mis ojos ya no puedan verlo.


Un mensaje para ti.


Dios me pidió que compartiera este mensaje contigo:


Entregar el cuerpo es solo el fin de un ciclo para comenzar otro, en un lugar que aún desconocemos.


Tus seres queridos no quieren verte sufrir. Ellos anhelan tu paz, pero no pueden decírtelo. Y si te lo dicen, muchas veces no los escuchas.


Así que te invito a preguntarte:


"Si mi ser querido pudiera hablarme ahora mismo, ¿qué le gustaría ver de mi vida?

Estoy segura de que desearían verte feliz, amando, disfrutando y apreciando esta maravillosa experiencia llamada vida.


Honrar con amor y gratitud.


Hoy, recuerdo a mi padre con amor, gratitud y respeto. Me gusta pensar que me escucha en los momentos en los que más lo necesito. Y estoy segura de que tu ser querido también lo hace.


Habla con ellos. Pídeles guía si la necesitas. Permítete escuchar.


Cuando miro al cielo y sonrío, sé que en algún rincón del universo, ellos están ahí. En los árboles, en el agua, en la risa de un niño, en la calidez del sol y la frescura de la lluvia.


Todo está conectado.


La muerte no es el final, sino el comienzo de algo grandioso.


¡Te amo! 💖


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